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Primer equipo/Opinión

Reflexiones tras una semana negra

Tras una semana dura, toca evaluar daños y hacer autocrítica.

Ya han pasado un par de días desde que terminó “El Clásico”, y la afición blaugrana aún no levanta cabeza tras el batacazo sufrido en el Camp Nou ante el eterno rival. Esta afición tan sumamente exigente parece que disfruta con la confrontación. Ya se oyen voces que dicen que este proyecto está apocado al fracaso y quieren dinamitar todo lo construido por los aires. Qué vamos a hacerle? Es uno de los males endémicos de esta afición culé a la que no le basta ganar nunca, si no que exige la máxima calidad siempre.

Pero primero, echemos un vistazo al equipo. Evidentemente, los jugadores salen tocados después de estas dos derrotas ante rivales de no poco calado. Recordemos que el PSG es el vigente campeón de Europa, con una plantilla plagadísima de jugadores internacionales y de calidad indiscutible comprados a base de talonario sin reparo. Aquel partido fue una dura derrota que dejó algunos señalados, algunos en mayor o menor medida, pero que evidenciaron que al Barça le sigue faltando algo. Podría llamarse experiencia, competitividad o lo que quieran llamarlo, pero el resultado es que aunque en el minuto 80 el partido estaba empatado, se encajaron dos goles que muestran los agujeros que hay en el equipo.

Tras aquella derrota, hubo dos tipos de reacciones. Por un lado estaban aquellos que clamaban que una vez más el equipo no tenía defensa, que si Joao Cancelo no sabe defender, que si Balda defendió trotando toda la jugada del último gol… otros que hace falta como el comer un central zurdo porque Gerard Martín es una lateral reconvertido que demuestra que no da talla en partidos de alta exigencia. A todos estos les diría que es posible que algo de razón no les falte, pero eso no significa que haya que enterrar a estos jugadores directamente. Recordemos que Gerard Martín se supone que es un suplente y que por delante tiene tanto a Eric García como a Christensen, ambos lesionados. En el caso de Cancelo siempre se ha sabido que en defensa se le ven las costuras, y me parece que aún más cuando juega como lateral derecho, y que si estaba jugando ahí fue porque tanto el mismo Eric como Koundé están en la enfermería, y el gran descubrimiento de la temporada que es Xavi Espart fue sustituido tras haberse merendado a Kvaratskhelia durante todo el partido. No se puede exigir la voladura de todo un proyecto cuando tienes una defensa con 3 bajas importantísimas y te enfrentas al PSG.

Y por el otro lado tenemos a todos aquellos que se escudaban y minimizaban la derrota. Muchos con el “es que el PSG dio descanso a todos sus titulares el partido anterior y estaban más frescos”, o si no era con el “es que tienen mucha más plantilla”. Una de las que más he escuchado fue la de “Flick reservó a Rodri para el partido contra el Madrid, y así no puedes competir”. Y digo lo mismo: No les falta algo de razón. Es obvio que el PSG, que parece tener dinero por condena, tiene una plantilla amplia donde sus suplentes son codiciados como auténticas estrellas… no digamos nada de los supuestos titulares de este equipo! Dembélé, Doué, Kvaratskhelia y demás. Jugadores que podrían ser el jugador franquicia en cualquier otro equipo, y que encima están entrenados por Luis Enrique, uno de los mejores entrenadores del mundo y que lleva años demostrándolo. Pero yo, en mi humilde opinión de aficionado, creo que el echar balones fuera y no querer hacer ninguna autocrítica es un error de base. Flick lo dice siempre con palabras amables, pero deja siempre el recado de “Tenemos que seguir mejorando”. Y no le falta un ápice de razón.

Y tras aquella derrota, llegamos el domingo al Clásico y yo estaba escandalizado en mi burbuja temerosa de escuchar las sacadas de pecho de muchos tertulianos, periodistas y demás miembros del entorno culé de los medios que estaban completamente seguros de la victoria blaugrana. Supongo que por mis experiencias propias, nunca he querido ser el favorito a nada y rehuyo constantemente ese cartel que a veces me otorgan, incluso en mi vida profesional. Pero era casi esperpéntico el escuchar tanta gente venida arriba y anunciando a bombo y platillo la segura goleada culé que estaba por venir.

Supongo que todos ellos estaban cegados por los números del equipo en este principio de liga y no se pararon a pensar que el Madrid tenía sus armas. Empezando con una más que obvia permisividad del árbitro de turno con las constantes faltas de muchos de los jugadores como el mismísimo Cucurella. Siguiendo pues con las tácticas que implementaron en el equipo técnico de Mourinho (porque esas cosas no las desarrolla él, son su cuerpo técnico) de bloqueo y destrucción de juego. Y terminando con esa suerte que parecen tener siempre. Es algo que se tiene que estudiar por aquellos que sigan los fenómenos paranormales, pero lo de ese equipo es digno de Record Guinness.

Fue un partido “a cara perro”. Un rival que marcó en un rebote por error en un despeje de Gerard Martín, una vez más señalado, y que durante toda la segunda parte se dedicó a destruir, amedrentar, desquiciar y protestar. Y que una vez que se consiguió empatar el partido de nuevo, en un fallo de jugador bisoño por parte de Cubarsí, se volvieron a poner por delante para dejar de manifiesto que no necesitan jugar a nada para marcarte dos goles. Pedri parecía estar cansado de más, Rodri no daba con la tecla. Gordon no podía desbordar por su banda. Fermín no conseguía incidir por ningún resquicio. Lamine era cosido a faltas no pitadas y el árbitro lo permitía… demasiados factores en contra como para ganar un partido tan complicado.

Pero ahora, toca recomponerse.

Ya ha pasado el trauma, y toca analizar con sangre fría y calma todo lo sucedido y no volverse locos con la situación. El equipo sigue líder de liga y aún en el TOP8 en la fase liguilla de la Champions League, así que no merece la pena desquiciarse y exigir locuras.

El cuerpo técnico, con Flick a la cabeza, es más que consciente de la situación que tienen entre manos y saben lo que tienen que hacer para sobreponerse a estos dos golpes recibidos. Poco a poco se supone que se van a recuperar efectivos (De Jong parece que vuelve a poder jugar, y Koundé debería ser capaz de incorporarse) para conformar un equipo competitivo que saque adelante los siguientes partidos, que no deberíamos descuidar.

Son días de lamerse las heridas, de hacer piña para superar este bache y de buscar soluciones constructivas, no de hundirse y exigir locuras cuando estamos a finales de octubre en una liga con solo 10 jornadas jugadas.

Mantengamos la calma, y tratemos de disfrutar del fútbol!

Ps.- Lo de escuchar el domingo a Guti como un enajenado diciendo que el Barcelona tenía que haber jugado con uno menos durante mucho rato es de traca. Mi padre y yo no dábamos crédito a las sandeces que ese energúmeno soltaba por la boca… acabó dándome hasta la risa, exigiendo rojas por doquier. La sombra de Florentino sigue siendo muy alargada.

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