A raíz de la entrega de los premios relacionados con el Balón de Oro, creo que es de recibo analizar la situación del Barcelona Femenino, y de paso echarle un vistazo a los premios y reconocimientos recibidos tras una temporada excelsa en la que se coronaron campeonas de Liga, Copa de la Reina y de Champions.
Ante todo reconozcamos que tras la salida de jugadoras como Ona Batlle, Mapi León, Salma Paralluelo y Alexia Putellas, muchos fueron los que se temieron que la época dorada del Barça tocaba a su fin. Es obvio que el auge de la liga inglesa es un problema que amenaza desde la distancia con importar cada vez más talento extranjero. Aquí no se pueden ofrecer ni de lejos las mismas condiciones económicas que el London City Lionesses, por poner un ejemplo, y es normal que muchas jugadoras decidan emigrar en busca de salarios que pueden multiplicar los percibidos en equipos de la Liga F. No nos olvidemos tampoco del OL Lyonnais, en poder de la magnate Michele Kang, que se dedica a intentar arrebatar la hegemonía continental al Barça a base de talonario, contratando a jugadoras y técnicos (no nos olvidamos, Jonathan Giráldez...).
Perdón por perderme en diatribas y empezar a enumerar los rivales burocráticos que acechan en la distancia, esperando poder desbancar a nuestras chicas en competición europea. Entiendan que hacía falta primero identificar al enemigo para poder lidiar con él. Pero tendríamos que centrarnos en el hecho propio: La capitana y ganadora del Balón de Oro, La Reina, marchó en busca de un nuevo reto tras toda una vida en el club de su vida. Tras ella, el baluarte izquierdo de la defensa, Mapi León, marchó también. Recalaron las dos en Londres. Ona Batlle, la titular de la defensa en banda derecha, marchó también a tierras londinenses, esta para recalar en el Arsenal junto a Mariona Caldentey. Salma decidió no renovar porque consideró que no le ofrecían el contrato que se merecía y emigró a Lyon bajo la sombra de Kang. Un agujero tremendo en el equipo, con restricciones dada la situación económica del club, que impidió buscar sustitutas de cartel para estas bajas. El club hizo lo que siempre ha hecho en momentos de necesidad, y que generalmente le ha dado respuestas más que satisfactorias: Mirar a la cantera.
Este año ha sido el año de las jóvenes. De la consolidación de jugadoras como Aïcha, Serrajordi o Vicky. De la aparición de figuras como Rosalía, Martina o Carla Juliá. La lista es extensa, pero todas estas chicas han dado un paso adelante para defender la camiseta de su club y están demostrando que el haberse criado en el entorno blaugrana te nutre de conceptos futbolísticos que no se aprenden en cualquier sitio.
Sydney ha dado un paso al frente para coger galones como una figura de zancada poderosa y gran disparo en el centro del campo. Vicky López ha conseguido que apenas echemos de menos a Alexia, con su capacidad de asociación y versatilidad. Brugts ejerce en la banda como la dueña del campo, capaz de moverse tanto en ataque como en defensa.
Evidentemente, ha habido fichajes, aunque algunos están cayendo en el equipo con pie distinto. El primero que me hizo sospechar fue Van Asten, pero la presencia que tiene en el eje de la defensa junto al bastión que es Paredes me ha hecho comerme mis propias dudas y quitarme el sombrero ante ella. Hay potencial para central de época en esa mujer. La pega viene con la pobre Kerolin. Jugar en el Barça no es sencillo para muchas, y casi siempre se requiere un tiempo de adaptación, como por ejemplo le pasó a Kika, pero si se tiene la calidad y la voluntad necesarias es más que seguro que acabará encontrando la forma de encajar en el engranaje del equipo.
Y por supuesto, no nos olvidemos de que sigue habiendo ciertas figuras veteranas en el equipo que no deben ser tomadas a la ligera. En la portería hay tres figuras que ofrecen garantías sea la que sea que juegue. En la defensa está Paredes, por la que parece que no pasen los años y siga ofreciendo la misma seguridad de siempre. Patri Guijarro es la eterna olvidada en los premios individuales que se fijan muchas veces en los números antes que en el juego. Es la piedra fundamental del equipo. No hay discusión. La gran referencia en el centro del campo capaz de organizar el juego colectivo, defender cuando es necesario y marcar auténticos golazos cuando las cosas se atascan. Aitana ha empezado la temporada recuperándose de una lesión extraña que ha ido arrastrando durante demasiado tiempo y que le ha impedido ser ella misma. Está volviendo poco a poco a sentirse la futbolista que es, ganadora de dos Balones de Oro y capaz de liderar la ofensiva como nadie. Ewa Pajor es una amenaza constante en el área y cualquier balón que pase por ahí es susceptible de acabar en el fondo de la red. Y mi debilidad personal: Graham Hansen. Una extremo derecha como siempre me ha gustado, con desborde, regate, disparo, gol... lo tiene todo salvo marketing que la venda como la figura mundial que es.
En el banquillo está Pere Romeu, ascendido a primer entrenador tras la marcha de Giráldez, y que ha tratado de mantener la competitividad del equipo. Ha hecho un gran trabajo, aunque yo echo de menos ideas a nivel ofensivo, donde se ofrezcan otras opciones cuando el rival se te encierra en el área con 10 defensoras.
Y un último apunte: El Barcelona Femenino el año pasado consiguió el llamado "Triplete": Copa, Liga y Champions. No he visto que en los medios tuviera la misma repercusión que si lo hubiera conseguido un equipo masculino, y es algo que creo que todos deberíamos reflexionar al respecto. Escribo estas líneas mientras veo el partido de Champions contra el HB Køge, y me extraña que el Johan Cruyff tenga tan poca asistencia. Creo que un equipo como este debería ser capaz no solo de llenar el Camp Nou cuando se enfrentan a rivales grandes, sino también de llenar el Johan cuando se enfrenta a un Madrid CFF.
