Fermín López no olvida de dónde viene ni el esfuerzo que hubo detrás de su llegada al fútbol profesional. En una entrevista concedida a ARA, el centrocampista del FC Barcelona habla de sus raíces en El Campillo (Huelva), de la influencia de sus padres y de un recorrido que no siempre tuvo asegurado un final en el primer equipo azulgrana. También recuerda el golpe anímico que supuso perderse el Mundial por una lesión y explica cómo ha afrontado esos meses lejos de los terrenos de juego.
Una infancia marcada por el esfuerzo familiar
El jugador nació en El Campillo, una localidad de tradición minera de Huelva. Su abuelo trabajó en la mina, su padre fue cartero y su madre trabajó en una empresa de fruta. Fermín reconoce que su situación actual es muy distinta a la que vivieron sus padres y no esconde el agradecimiento hacia ellos.
«Soy un privilegiado. Trabajo jugando a fútbol, que es lo que más me gusta. Ellos tuvieron una vida un poco más difícil, pero creo que me han inculcado valores como el esfuerzo y la humildad. Los intento poner en práctica cada día», explica.
También habla de su relación con Cataluña y de por qué decidió aprender y utilizar el catalán. Al llegar, necesitó aprenderlo para poder seguir las clases, pero con el tiempo se convirtió en una forma de integrarse y mostrar respeto por la cultura del lugar que le acogió. En el vestuario suele hablarlo con algunos compañeros, especialmente con Pau Cubarsí.
De pensar que no volvería al Barça a hacerse un sitio en el primer equipo
El camino de Fermín hasta el primer equipo no fue una línea recta. Después de su cesión al Linares, en Primera RFEF, llegó a pensar que su etapa en el Barcelona había terminado. «Hace cuatro años pensaba que nunca más volvería al Barça», recuerda. Su paso por el conjunto andaluz le permitió marcar goles, crecer como futbolista y recuperar confianza.
A su regreso, Xavi Hernández le dio la oportunidad de demostrar su nivel durante la pretemporada. Fermín recuerda especialmente el amistoso ante el Real Madrid en Estados Unidos. No esperaba participar en aquel Clásico y reconoce que estaba muy nervioso cuando el técnico le mandó calentar. Xavi le pidió que fuera valiente y probara a chutar. El centrocampista respondió con un gol de gran calidad que le ayudó a abrirse paso.
Ahora, con Hansi Flick, asegura haber seguido creciendo. Destaca la confianza que ha recibido del entrenador y recuerda uno de los consejos que más le han ayudado: no quedarse enganchado a un error, porque el fútbol exige pensar rápidamente en la siguiente jugada.
El golpe de perderse el Mundial
Uno de los momentos más complicados de los últimos meses llegó con la lesión que le impidió disputar el Mundial. Fermín reconoce que era un sueño y que llegaba en un gran momento, por lo que tuvo dificultades incluso para seguir los primeros partidos de la selección española.
La recuperación también le dejó una enseñanza. Explica que una lesión puede hacer que un futbolista se sienta apartado y solo, y que esa experiencia le ha servido para valorar más el día a día cuando está sano. Durante ese periodo aprovechó para pasar tiempo con su familia y su pareja y comenzó a leer más.
El centrocampista también habla abiertamente de la importancia de cuidar la salud mental. Ya trabajaba con un coach antes de la lesión, pero durante esos meses necesitó aumentar las sesiones para superar el bache anímico. «Estos meses han sido muy difíciles para mí y necesité más sesiones que me han ayudado a salir del bache», reconoce.
La privacidad y el sueño de ganar otra Champions
La popularidad también ha cambiado algunos aspectos de su vida cotidiana. Fermín agradece el cariño de los aficionados, pero admite que echa de menos parte del anonimato, especialmente poder acudir a una cafetería o compartir una comida con su familia sin que le graben constantemente. Aun así, intenta atender con amabilidad a quienes se acercan a pedirle una fotografía.
Fuera del fútbol, asegura que intenta aprovechar el tiempo con su pareja, su perro y su familia. También reconoce que utiliza mucho TikTok y que prefiere no estar pendiente de las noticias para vivir más tranquilo.
En lo deportivo, mantiene intacta la ambición. Considera que la plantilla del Barça tiene recursos para competir y confía en que el equipo llegue preparado a las eliminatorias de la Champions. Su deseo es claro: «Ojalá podamos dar la sexta al Barça».
La entrevista deja el retrato de un futbolista que conoce el esfuerzo que hay detrás de su presente, que no esconde los momentos en los que lo ha pasado mal y que sigue teniendo muy presente a quienes le acompañaron antes de llegar a la élite.
Fuente: entrevista concedida por Fermín López al diario ARA, publicada el 18 de agosto de 2026. Escrito por Jordi
